Una fuente de energía eléctrica se conecta a dos electrodos, o dos platos típicamente hechos de algún metal inerte como el platino o el acero inoxidable (CALIDAD 314), como dos chinchetas, las cuales son puestas en el agua. En una celda propiamente diseñada, el hidrógeno aparecerá en el cátodo (el electrodo negativamente cargado, donde los electrones son bombeados al agua), y el oxígeno aparecerá en el ánodo (el electrodo positivamente cargado) generando HH0.